




Ambassador Playa I
Fitness y sauna a 350 metros de Levante
Sobre este hotel
Ambassador Playa I está en el centro urbano de Benidorm, a 350 metros de la playa de Levante, con piscina y restaurante propio que cubren las comidas sin salir del establecimiento. Una sala de fitness y una sauna añaden servicios de bienestar junto a la piscina, y las habitaciones mantienen una decoración sencilla con un pequeño balcón, cada una con baño privado equipado con secador y artículos de aseo gratuitos. La televisión por satélite y el wifi gratis completan las comodidades de la habitación. Una amplia oferta de animación se despliega a lo largo de la semana, con música en directo y espectáculos semanales, y la recepción 24 horas puede ofrecer información turística a los huéspedes que planeen excursiones. Terra Mítica queda a diez minutos en coche, y Aqualandia a 2,6 kilómetros, con el aeropuerto de Alicante a 59 kilómetros.
- Centro urbano
- Sala de fitness
- Sauna
- Cerca de Levante
Nuestra opinión
Conviene a viajeros que buscan una posición céntrica en Benidorm con instalaciones reales de fitness y sauna junto a la piscina, y que van a aprovechar el programa de animación semanal. Los 350 metros hasta la playa de Levante mantienen la arena cerca sin pagar un recargo por primera línea. Las familias se benefician de la cercanía tanto a Terra Mítica como a Aqualandia para las excursiones.
- ✓Consulta en recepción el programa de música en directo semanal a la llegada para organizar las noches en torno a él.
- ✓Aprovecha la sala de fitness y la sauna como un servicio real y no como un añadido de última hora, ya que las dos están incluidas.
- ✓Ten en cuenta que el aire acondicionado puede dar más calor en invierno y más frío en verano, según indica el propio hotel; revisa el ajuste al llegar.
Por qué nos encanta
- Sala de fitness y sauna incluidas
- A 350 metros de la playa de Levante
- Música en directo semanal
- A 2,6 kilómetros de Aqualandia
Por qué encanta a los huéspedesLa sauna y la sala de fitness tuvieron más uso del esperado a lo largo de una semana que también incluyó bastante tiempo de piscina, un buen equilibrio para una estancia que no giró solo en torno a las tumbonas. Estar a 350 metros de la playa de Levante hizo que el paseo hasta allí nunca se sintiera largo, y la música en directo semanal nos dio más de una noche fácil sin planear nada.