




Apartamentos la barca
A pasos de Poniente con balcón vista al mar
Sobre este hotel
Apartamentos la Barca ofrece un acceso realmente frente al mar, con la playa de Poniente a pocos metros y la Iglesia de San Jaime y Santa Ana a tres minutos andando. La Plaza Mayor queda a trescientos metros. Cada apartamento incluye baño privado, aire acondicionado y una terraza o balcón con vistas al mar, junto a cocina, comedor y wifi gratis, un formato realmente pensado para cocinar y no una habitación de hotel con un pequeño frigorífico añadido. Recepción 24 horas, habitaciones familiares y artículos de aseo gratuitos completan el lado práctico, y las calles de alrededor reúnen la playa de Poniente, la Plaza Mayor y el Parque de la Aiguera, todo a poca distancia andando. El aeropuerto de Alicante-Elche queda a 59 kilómetros, poco más de una hora por carretera.
- Frente a Poniente
- Balcón vista al mar
- Cocina
- Habitaciones familiares
Nuestra opinión
Conviene a familias y parejas que cocinan y quieren estar de verdad en primera línea de playa, no a un paso de ella, con balcones vista al mar que pocos apartamentos comparables de Poniente pueden igualar. La cocina y el comedor hacen prácticas las estancias más largas con un presupuesto ajustado. Quien busque servicios de hotel, como una piscina o un restaurante propio, debe mirar otra opción, ya que la Barca centra su oferta en el apartamento y su posición.
- ✓Pide expresamente un balcón con vistas al mar, ya que las vistas varían dentro del mismo edificio.
- ✓Haz la compra temprano en los mercados cerca de la Plaza Mayor para encontrar los productos más frescos para la cocina.
- ✓Pasea por el Parque de la Aiguera a última hora de la tarde, cuando el calor del mediodía ya ha bajado.
Por qué nos encanta
- Posición realmente frente al mar en Poniente
- Terrazas o balcones con vistas al mar
- Cocina completa para cocinar
- A un paso de la Plaza Mayor
Por qué encanta a los huéspedesDespertar con la vista al mar desde el balcón cada mañana fue lo mejor de la semana, con la playa de Poniente lo bastante cerca como para comprobar el estado del mar antes de decidir el desayuno. La cocina nos permitió cocinar casi todas las comidas, lo que redujo notablemente el gasto de la semana frente a una estancia solo de hotel. Los trescientos metros hasta la Plaza Mayor fueron un paseo fácil las noches en que sí queríamos salir.