




Eurostars Royal Tanau
Sobre este hotel
El Royal Tanau mide su promesa de acceso a pistas de una forma que pocos hoteles se molestan en hacer: cincuenta metros de las taquillas y remontes de Esquirós, lo bastante cerca como para que el trayecto de la habitación a la cola apenas cuente como caminata. El hotel aplica una temporada fija, de diciembre a marzo, y cierra por completo fuera de esas fechas en lugar de intentar mantener una posición todo el año en el Val d'Aran. Las habitaciones ofrecen vistas panorámicas al valle junto a bañera de hidromasaje, albornoz y zapatillas, y una cafetería atiende almuerzos ligeros para quienes no quieren pararse a comer un menú completo en mitad del día de esquí. Una chimenea para el après-ski da a la tarde un lugar donde aterrizar una vez cierran los remontes, y ese enfoque estacional mantiene cada servicio orientado a esquiadores en lugar de a un público de verano mezclado.