




Eurostars La Pleta
Sobre este hotel
El Val d'Aran se abre bajo los pisos altos de La Pleta, y el hotel juega esa carta en lugar de competir con el paisaje: las habitaciones miran a los Pirineos en vez de a un aparcamiento, y la carta de masajes y tratamientos de belleza del spa convive con un gimnasio y una piscina cubierta pensados para una tarde entera de interior tras cerrar los remontes. Tres restaurantes distintos evitan que una semana aquí se reduzca a la misma sala cada noche, algo útil en una montaña donde bajar a Vielha a cenar puede parecer demasiado tras un día completo sobre la nieve. Una tienda de esquí propia y un mostrador de alquiler simplifican la logística, y el conserje organiza actividades al aire libre y culturales más allá del esquí para quien se queda tras el cierre de los remontes. Toulouse queda a menos de dos horas y media por carretera, la distancia de referencia para la mayoría de los clientes que llegan de Francia.