




Landa
Una finca de diseño a cinco minutos de la ciudad
Sobre este hotel
El Landa se encuentra a cinco minutos en coche del centro de Burgos, en una finca rural familiar y no dentro del casco antiguo, con piscina exterior de temporada y piscina interior climatizada que mantienen la propiedad utilizable durante todo el invierno castellano. Cada habitación esta decorada individualmente por el disenador Pascua Ortega, un detalle que significa que ninguna estancia se parece del todo a otra, y todas incluyen televisión de pantalla plana y amenidades de lujo en el bano como estándar. El restaurante del hotel sirve cocina castellana clásica, con un bar abierto todo el día y desayuno servido en la habitación, en el porche o junto a la piscina según la mañana. Un campo de golf queda a ocho kilómetros, y Vitoria, Palencia, Bilbao, San Sebastian y Madrid son alcanzables en una o dos horas en coche.
- Piscinas
- Habitaciones de diseño
- Entorno rural
- Restaurante
Nuestra opinión
Conviene a parejas y viajeros que quieren un retiro rural auténtico en lugar de un hotel urbano junto a la catedral, y el trayecto de cinco minutos hasta Burgos mantiene el turismo totalmente viable pese al entorno rural. Quien quiera caminar a todas partes sin coche debería elegir una dirección del casco antiguo, ya que el Landa depende de entrar y salir en coche cada día.
- ✓Pide un estilo de habitación concreto al reservar, los disenos de Pascua Ortega varian bastante de una habitación a otra en toda la finca.
- ✓Desayuna junto a la piscina en una mañana despejada, es uno de los pequeños lujos mejor guardados de la finca además de la propia habitación.
- ✓Alquila un coche para la estancia, el trayecto de cinco minutos a Burgos cada día hace que el entorno rural sea realmente práctico y no aislante.
Por qué nos encanta
- Habitaciones diseñadas individualmente por Pascua Ortega
- Piscina exterior e interior climatizada
- Cocina castellana clásica y panaderia propia
- A cinco minutos del centro de Burgos
Por qué encanta a los huéspedesLanda es una finca de campo de cinco estrellas y gestión familiar a cinco minutos en coche de Burgos, y sus dos piscinas son el motivo por el que la recomendaría a familias: una exterior de temporada para el verano y una cubierta climatizada para el resto del año. Las habitaciones están decoradas una a una por el diseñador Pascua Ortega, y el obrador del hotel saca cruasanes y bollería todo el día, un acierto seguro con niños. Hace falta coche para ir a la ciudad.