




Olivia Plaza Hotel
Un hotel de diseño directamente en la Plaza Catalunya
Sobre este hotel
El Olivia Plaza Hotel está directamente en la Plaza Catalunya, en el centro de Barcelona, con un bar en terraza que ofrece vistas a la Iglesia de Santa Ana al otro lado de la plaza. Las habitaciones con estilo incluyen televisor de pantalla plana, y este hotel de diseño sirve desayuno bufé con la opción de pedirlo en la habitación. El moderno restaurante Nineteen sirve cocina mediterránea para quien prefiera comer en el propio hotel. Las elegantes habitaciones del Olivia Hotel Barcelona incluyen caja fuerte gratuita y vistas a la propia plaza, equipadas con sofá o sillón para quien busque un aire más residencial que el de una habitación de hotel al uso. La dirección en la Plaza Catalunya deja casi todos los monumentos céntricos de Barcelona a un paseo corto.
- En la Plaza Catalunya
- Bar en terraza
- Estilo de hotel de diseño
- Restaurante mediterráneo
Nuestra opinión
Este hotel conviene a quien busca una dirección real en la Plaza Catalunya con el estilo propio de un hotel de diseño, las habitaciones con vistas a la plaza y el bar en terraza son aquí un diferenciador real. Las parejas y los viajeros de escapada urbana con sensibilidad de diseño son quienes más aprovechan la ubicación y los interiores. Quien busque una estancia tranquila y alejada del bullicio debería mirar otras opciones, porque la Plaza Catalunya se mantiene animada casi a cualquier hora del día.
- ✓Reserva una habitación con vistas a la plaza si la vista de la Iglesia de Santa Ana te importa específicamente.
- ✓Toma algo en el bar de la terraza por la noche, la vista de la iglesia es mejor después del atardecer.
- ✓Come en el restaurante Nineteen al menos una vez, la carta mediterránea es un verdadero acierto.
Por qué nos encanta
- Directamente en la Plaza Catalunya
- Bar en terraza con vistas a la Iglesia de Santa Ana
- Habitaciones elegantes con caja fuerte gratuita
- Restaurante Nineteen de cocina mediterránea
Por qué encanta a los huéspedesVer la Iglesia de Santa Ana desde el bar de la terraza al anochecer, copa en mano tras un día de turismo, fue uno de los momentos más memorables de todo el viaje. Estar directamente en la Plaza Catalunya hizo que no necesitáramos transporte ni una sola vez para llegar al Barri Gòtic, Las Ramblas o el Eixample. La carta mediterránea del restaurante Nineteen fue lo bastante buena como para comer allí dos veces, y el sofá de la habitación nos dio un rincón cómodo para descansar cada noche.