Mejores hoteles con historia y palacios en Barcelona
Las estancias con historia de Barcelona van de un palacio del Eixample de 1919 a un hotel junto a un monasterio en Pedralbes: el Hotel El Palace conservó su fachada neoclásica original desde su apertura, el H10 Universitat mezcla una fachada decimonónica con interiores contemporáneos a un paso de la Plaça Catalunya, y el Sansi Pedralbes está a doscientos cincuenta metros del Monasterio de Pedralbes, del siglo catorce, en el extremo más tranquilo y occidental de la ciudad. El Casa Camper ocupa un edificio decimonónico reconvertido en el Raval cerca del mercado de la Boqueria, y el Sixtytwo Hotel está en un edificio típico del diecinueve junto a la estación de Passeig de Gràcia. Cada uno vincula su atractivo histórico a un siglo y a un barrio distintos en lugar de a una sola estética genérica de Barcelona antigua.
El parque de edificios históricos de Barcelona abarca épocas de verdad distintas: el Monasterio de Pedralbes, fundado en 1326, está en lo que fue campo abierto hasta el siglo veinte, mientras que las mansiones decimonónicas del Eixample y la construcción de 1919 del Hotel El Palace datan ambas de la expansión industrial de la ciudad. Ese abanico, del monasterio medieval al palacio del Eixample de principios del siglo veinte, hace que una estancia con historia en Barcelona pueda significar dos siglos muy distintos según el barrio que elija cada viajero, algo que no ocurre en una ciudad con una única época histórica dominante.
Dónde alojarse
Del monasterio de 1326 al palacio de 1919
¿Cambia de verdad un edificio histórico la estancia en Barcelona, o es solo una etiqueta de marketing? Aquí las pruebas apoyan lo primero. El Hotel El Palace funciona desde 1919 tras la misma fachada neoclásica; el Sansi Pedralbes está lo bastante cerca del Monasterio de Pedralbes, del siglo catorce, como para que el claustro gótico del propio monasterio, y no el hotel, sea el ancla histórica real. Un edificio reconvertido cambia las proporciones de las habitaciones, la altura de techo y la presencia en la calle de una forma que un hotel construido desde cero en los años dos mil rara vez iguala.
El Hotel El Palace abrió en 1919 en el Eixample, cerca de Las Ramblas y de las principales calles comerciales de la ciudad, y todavía presenta la fachada neoclásica con la que se construyó. Un spa de estilo maya y un servicio de limusina con chófer conviven dentro de esa estructura centenaria, dando a los huéspedes una historia de edificio fechada y documentada que ningún cinco estrellas más nuevo del Eixample puede reclamar. Habitaciones amplias de decoración clásica llevan esa misma sensibilidad de principios del siglo veinte hasta los interiores, en vez de una fachada de época envolviendo un interior totalmente modernizado, y el funcionamiento continuo desde 1919 hace que la historia que se ve sea vivida, no una restauración reciente.
El Sansi Pedralbes está a doscientos cincuenta metros del Monasterio de Pedralbes, un complejo gótico fundado en 1326 en lo que entonces era campo fuera de las murallas medievales de la ciudad, en un distrito que siguió siendo rural hasta que la expansión del siglo veinte de Barcelona lo absorbió. La Universidad IESE está a cinco minutos y ESADE a doscientos metros, lo que convierte a este en uno de los pocos alojamientos junto a un monumento histórico combinado con un entorno universitario en lugar de la densidad del casco antiguo. Jardines apacibles y habitaciones decoradas en azules y marrones suaves prolongan ese registro más calmado puertas adentro, un contraste con los hoteles más animados cerca de Las Ramblas, con autobuses al centro de Barcelona que paran a veinte metros de la entrada.
El H10 Universitat está a cien metros de la Plaça Catalunya y de Las Ramblas, y combina una fachada del siglo diecinueve con decoración y diseño contemporáneos por dentro, una mezcla que sitúa al huésped en el corazón cultural de la ciudad cosmopolita mientras la distancia a pie hasta casi cualquier monumento importante se queda por debajo de los quince minutos. La fachada original de la calle sobrevive aunque el interior se lea del todo moderno, una combinación que conviene a quien quiera una dirección histórica sin un interior anclado en una época de decoración anterior, y el wifi gratuito en todo el edificio mantiene el lado práctico tan actual como el diseño.
El Sixtytwo Hotel ocupa un edificio típico del siglo diecinueve junto a la estación de Passeig de Gràcia, con cuarenta y cinco habitaciones repartidas entre vistas al propio bulevar y a un jardín de estilo japonés dentro de la propiedad, un contraste muy del Eixample entre la calle modernista de Gaudí y un patio interior tranquilo. El Casa Camper, en cambio, reconvierte un edificio decimonónico del Raval cerca del mercado de la Boqueria, sumando a la categoría de estancia histórica una alternativa de verdadero barrio portuario obrero frente a las mansiones más grandiosas del Eixample, con cuarenta habitaciones propias repartidas entre vistas a jardín y a la calle, y solo cinco minutos a pie hasta la Plaça Catalunya.
La opinión de un viajeroMe alojé en el Sansi Pedralbes durante tres noches y caminé hasta el Monasterio de Pedralbes la primera mañana, con su claustro gótico lo bastante tranquilo a las nueve como para tenerlo casi para mí solo. Los autobuses hacia el centro de Barcelona paraban a veinte metros del hotel, así que el entorno más tranquilo y universitario nunca se sintió desconectado del resto de la ciudad.
Historic & PalaceSansi Pedralbes
Jardines apacibles a 250 metros de un monasterio del siglo catorce
Por qué encanta a los huéspedesCaminar hasta el Monasterio de Pedralbes la primera mañana, con el claustro gótico tan tranquilo a esa hora que lo tuvimos casi para nosotros, marcó un tono calmado para toda la estancia. Los jardines y la decoración suave en azules y marrones de la habitación añadían esa misma sensación relajada durante el viaje. Los autobuses hacia el centro paraban tan cerca del hotel que la ubicación universitaria nunca se sintió desconectada del resto de la ciudad.
Historic & PalaceHotel El Palace Barcelona
Un palacio neoclásico de cinco estrellas abierto desde 1919
Por qué encanta a los huéspedesCruzar un vestíbulo que recibe huéspedes desde 1919 dio a toda la estancia un peso que un cinco estrellas más nuevo no podría igualar, la fachada neoclásica y las habitaciones de decoración clásica se sintieron de verdad vividas y no un decorado. El spa de estilo maya fue un hallazgo inesperado, un detalle distintivo que no habíamos visto en ningún otro punto del Eixample. Estar cerca de Las Ramblas y de las calles comerciales principales hizo que cada salida empezara con un paseo fácil desde la entrada solemne del hotel.
Historic & PalaceSixtytwo Hotel
Cuarenta y cinco habitaciones junto a la estación de Passeig de Gràcia
Por qué encanta a los huéspedesElegir entre una vista al Passeig de Gràcia y el propio jardín de estilo japonés del hotel se sintió como una opción de verdad poco habitual para el barrio, nos quedamos con el jardín y agradecimos la tranquilidad tras días muy ajetreados fuera. Tener la estación de metro justo al lado hizo sencillas las excursiones más allá del Eixample, sin caminar de más en ningún extremo del trayecto. La cafetera Nespresso y el minibar de la habitación fueron pequeñas comodidades que marcaron una diferencia real en una estancia larga.
Historic & PalaceCasa Camper Barcelona
Cuarenta habitaciones de diseño en un edificio reconvertido del Raval
Por qué encanta a los huéspedesEl Raval se sintió como un lado de Barcelona distinto al Eixample pulido que esperábamos, energía de barrio obrero junto al ambiente de arte contemporáneo del MACBA, y el mercado de la Boqueria quedaba a cinco minutos a pie para comprar el desayuno casi todas las mañanas. Nuestra habitación con vista a jardín se mantuvo tranquila pese al ajetreo de la calle. Cuarenta habitaciones hacían que el lugar se sintiera más un objeto de diseño que una cadena hotelera, justo lo que buscábamos.
Historic & PalaceH10 Universitat
Una fachada decimonónica a cien metros de Las Ramblas
Por qué encanta a los huéspedesEstar a cien metros de la Plaça Catalunya hacía que cada día empezara y terminara en el mismo punto de referencia, y no necesitamos un taxi ni una vez para hacer turismo. El contraste entre la fachada decimonónica de la calle y el interior por completo moderno resultó más llamativo en persona de lo esperado, y el arte moderno de los espacios comunes daba a la recepción un aire más de pequeña galería que de vestíbulo al uso. Difícil de superar este nivel de acceso céntrico.
Consejos locales
- 1Reserva el Hotel El Palace si buscas historia documentada de 1919 en el Eixample, su fachada neoclásica y su posición céntrica cerca de Las Ramblas convienen a quien quiera historia a un paseo de las tiendas.
- 2Elige el Sansi Pedralbes específicamente por el Monasterio de Pedralbes, los doscientos cincuenta metros de distancia hacen realista una visita temprana y tranquila antes de que se llenen los autobuses hacia el centro.
- 3Confirma si un edificio histórico tiene ascensor antes de reservar, varias propiedades decimonónicas reconvertidas del Eixample y el Raval conservan escaleras originales sin reforma moderna de ascensor.
- 4Camina desde el H10 Universitat hasta Las Ramblas y la Plaça Catalunya, los cien metros de distancia lo convierten en una de las estancias con más historia mejor ubicadas del casco antiguo.
- 5Pregunta si prefieres las habitaciones con vistas al jardín o al bulevar en el Sixtytwo Hotel, el jardín de estilo japonés queda más tranquilo que el lado que da al Passeig de Gràcia.
- 6Visita el Monasterio de Pedralbes a primera hora desde el Sansi Pedralbes, el claustro gótico recibe menos visitantes antes de media mañana que los lugares históricos más conocidos del centro de Barcelona.