




Hotel Rural Irina
Sobre este hotel
Hotel Rural Irina se compromete por completo con un ritmo rural, con habitaciones familiares con vistas al jardín o a la piscina, aire acondicionado e insonorización, organizadas alrededor de un jardín frondoso y una piscina exterior que ancla la vida al aire libre del hotel. Una terraza soleada, un salón, una cafetería y una zona de pícnic ofrecen opciones más allá de la cocina española del restaurante familiar, y un bar cubre las noches sin trayecto de vuelta a la ciudad. El hotel se encuentra a veinticuatro kilómetros del aeropuerto de Badajoz, con la Iglesia de Santiago a seis kilómetros y el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida a treinta kilómetros, posicionándolo como base rural para explorar el patrimonio romano de Extremadura tanto como Badajoz misma. Un servicio de traslado al aeropuerto y parking gratuito completan el lado práctico de una estancia construida alrededor del jardín y la piscina más que de la cercanía al casco antiguo.