




Hotel Rural Irina
Comodidad de piscina de jardín en el campo extremeño
Sobre este hotel
Hotel Rural Irina se compromete por completo con un ritmo rural, con habitaciones familiares con vistas al jardín o a la piscina, aire acondicionado e insonorización, organizadas alrededor de un jardín frondoso y una piscina exterior que ancla la vida al aire libre del hotel. Una terraza soleada, un salón, una cafetería y una zona de pícnic ofrecen opciones más allá de la cocina española del restaurante familiar, y un bar cubre las noches sin trayecto de vuelta a la ciudad. El hotel se encuentra a veinticuatro kilómetros del aeropuerto de Badajoz, con la Iglesia de Santiago a seis kilómetros y el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida a treinta kilómetros, posicionándolo como base rural para explorar el patrimonio romano de Extremadura tanto como Badajoz misma. Un servicio de traslado al aeropuerto y parking gratuito completan el lado práctico de una estancia construida alrededor del jardín y la piscina más que de la cercanía al casco antiguo.
- Piscina de jardín
- Zona de pícnic
- Restaurante familiar
- Traslado al aeropuerto disponible
Nuestra opinión
Este hotel conviene a familias y viajeros que quieren un verdadero entorno de jardín y piscina en lugar de caminar por el casco antiguo, y la zona de pícnic lo hace especialmente práctico para quien viaja con niños pequeños y prefiere evitar un restaurante formal cada noche. Los viajeros que prioricen la Alcazaba o el centro de Badajoz a pie deberían valorar bien los veinticuatro kilómetros que separan el hotel del aeropuerto y del centro.
- ✓Reserva el traslado al aeropuerto con antelación si llegas sin coche, dados los veinticuatro kilómetros de distancia.
- ✓Aprovecha la zona de pícnic para al menos una cena relajada en lugar del restaurante.
- ✓Planea una excursión a las ruinas romanas de Mérida, a unos treinta kilómetros, para completar esta estancia rural.
Por qué nos encanta
- Piscina exterior en un jardín frondoso
- Zona de pícnic para comidas relajadas
- Habitaciones familiares con vistas a jardín o piscina
- A treinta kilómetros de las ruinas romanas de Mérida
Por qué encanta a los huéspedesLa piscina de jardín se convirtió en el centro de nuestra estancia, realmente frondosa y tranquila, a años luz del ambiente de casino en Badajoz. La zona de pícnic nos permitió evitar una cena formal más de una vez, algo que los niños agradecieron tanto como nosotros, y los treinta kilómetros hasta las ruinas romanas de Mérida hicieron la excursión fácil desde lo que se sintió como una verdadera base rural.