




Parador de Ávila
Un palacio del siglo XVI con jardines y un encantador patio interior
Sobre este hotel
El Parador de Ávila ofrece una estancia impregnada de historia, ubicado en un gran palacio del siglo XVI en el corazón del casco histórico de Ávila. Los huéspedes se acercan a través de una entrada laberíntica, que conduce a una impresionante fachada que insinúa la grandeza interior. Dentro, techos altos, atractivos azulejos de granito y una decoración elegante crean una sensación de sofisticación atemporal. Los jardines especiales de la propiedad, que contienen restos arqueológicos, invitan a paseos tranquilos. Un agradable patio interior, bañado por la luz de su techo de cristal, alberga una encantadora cafetería-bar, perfecta para un café matutino. El magnífico restaurante del hotel ofrece una experiencia culinaria refinada, complementando el ambiente histórico de esta ciudad castellana.
- Palacio del siglo XVI
- Ubicación en el casco histórico
- Jardines con restos arqueológicos
- Cafetería-bar en el patio interior
Nuestra opinión
Recomiendo el Parador de Ávila a quienes quieren dormir en un palacio del siglo XVI dentro del casco histórico de una ciudad amurallada. Los jardines con sus restos arqueológicos, la cafetería del patio y el restaurante facilitan quedarse en el hotel, y una nota de 8,6 en más de 1.500 opiniones da confianza. Si prefieres un hotel contemporáneo con piscina o spa, el estilo clásico de los Paradores quizá no sea para ti.
- ✓Explora los jardines para descubrir los restos arqueológicos y disfrutar de un momento de tranquilidad.
- ✓Cena en el restaurante del hotel para experimentar la oferta culinaria del palacio en un entorno grandioso.
- ✓Tómate un café en el patio interior, un lugar tranquilo bajo el techo de cristal.
Por qué nos encanta
- Alojarse en un palacio del siglo XVI renovado
- Jardines con restos arqueológicos
- Encantador patio interior con cafetería-bar
- Cena elegante en el restaurante del hotel
Por qué encanta a los huéspedesElegiría el Parador de Ávila para una visita en familia que combine historia y aire libre. El hotel ocupa un palacio del siglo XVI rehabilitado en el casco histórico, y sus jardines, donde se ven restos arqueológicos, dan a los niños un lugar que explorar entre paseos por la muralla medieval. El patio interior tiene una cafetería con bar para tomar algo con calma, y el restaurante permite cenar en el hotel. Techos altos y suelos de granito marcan un tono señorial, más para estancias tranquilas.