Mejor estancia palacio historico en Alicante
Una estancia palacio historico en Alicante remite sobre todo a una unica direccion: Hospes Amerigo ocupa un convento dominico del siglo diecinueve en el casco antiguo, a cincuenta metros de la catedral de Alicante y a la vista del castillo de Santa Barbara sobre su colina. No es un hotel disenado para parecer historico, es un antiguo edificio religioso reconvertido, con techos altos, grandes ventanales y, en algunas habitaciones, pinturas abstractas sobre seda que remiten al pasado del lugar sin fingir que sigue siendo un convento. Una piscina y un spa en la azotea ocupan hoy el lugar donde antes vivia la comunidad dominica, a trescientos metros de la playa del Postiguet.
Histórico y palacio · Alicante en cifras
Hoteles en Alicante
El edificio en si es la historia. La estructura de convento dominico del siglo diecinueve de Hospes Amerigo da a cada habitacion con estilo sus techos altos y grandes ventanales, y el bar lounge en la azotea junto con la piscina al aire libre ocupan lo que antes fueron los terrenos del convento, con vistas hacia la catedral de Alicante y el castillo de Santa Barbara en vez de un horizonte generico. Estar a cincuenta metros tanto de la catedral como del ayuntamiento hace que el argumento de la ubicacion y el arquitectonico apunten en la misma direccion, a diferencia de hoteles con etiqueta patrimonial aislados fuera del centro historico.
Las resenas puntuan la ubicacion con un 9,7 para un viaje de dos personas, una de las puntuaciones mas altas de esta lista, y esa cifra se explica directamente por el entorno del convento: los huespedes no solo estan cerca de los lugares de interes, se alojan dentro de un edificio anterior a casi todo lo que lo rodea. Una tarde de verano en la azotea, con la piscina al aire libre abajo y la catedral iluminada cerca, es la version de Alicante que este eje esta pensado para ofrecer, y actualmente ninguna otra direccion de esta lista puede igualarla.
El casco antiguo de Alicante lleva su pasado religioso y de influencia morisca cerca de la superficie, desde la concatedral de San Nicolas hasta el castillo de Santa Barbara sobre el puerto, y un punado de edificios, este convento entre ellos, sobreviven como algo mas que fachadas. La ciudad trata esa historia con ligereza en vez de como pieza de museo: un antiguo convento alberga hoy un bar en la azotea sobre una piscina al aire libre, y el ayuntamiento de Alicante esta a cincuenta metros, lo bastante cerca como para que el centro historico siga funcionando como el corazon activo de la ciudad y no como un barrio conservado.
