




Hostal Lola
Habitaciones decoradas individualmente con un acogedor restaurante en Isaba
Sobre este hotel
Hostal Lola da la bienvenida a sus huéspedes al encantador pueblo de Isaba, en la región de Abodi-Salazar, un punto de partida perfecto para explorar los Pirineos. El hotel presenta un ambiente relajado con habitaciones decoradas de forma única, añadiendo un toque personal a tu estancia. Los huéspedes pueden disfrutar de comidas en el acogedor restaurante del hotel, que también se extiende a una agradable terraza, ideal para disfrutar del ambiente local. El hostal está diseñado para ser apto para niños, asegurando una experiencia cómoda para las familias. Su ubicación en Isaba te sitúa al alcance de las atracciones locales y la belleza natural de las montañas circundantes, incluida la Cascada de Belabarze.
- Habitaciones decoradas individualmente
- Acogedor restaurante y terraza
- Instalaciones aptas para niños
- Situado en Isaba
Nuestra opinión
Hostal Lola demuestra que un 1 estrella puede alcanzar un 9,4: habitaciones decoradas una a una, un restaurante acogedor, terraza y wifi gratis en Isaba, con buen trato a los niños. Lo recomiendo a quien busca una base cálida y sin pretensiones para conocer la zona. Quien quiera piscina, spa o muchos servicios no los encontrará aquí.
- ✓Explora el pueblo de Isaba a pie; está a pocos pasos del hostal.
- ✓Cena en el restaurante del hostal para experimentar los sabores locales en un ambiente acogedor.
- ✓Planifica una excursión de un día a la Cascada de Belabarze, una notable atracción natural cercana.
Por qué nos encanta
- Habitaciones decoradas individualmente para una estancia única
- Acogedor restaurante en el lugar con terraza
- Ambiente apto para niños en un pueblo encantador
- Excelente base para explorar la región de Abodi-Salazar
Por qué encanta a los huéspedesHostal Lola es un pequeño alojamiento de 1 estrella en Isaba, y su 9,4 en más de 900 opiniones dice mucho de cómo se gestiona. Las familias encuentran habitaciones decoradas una a una, wifi gratis y un restaurante acogedor en la planta baja, lo que evita buscar dónde cenar tras un día al aire libre con niños. La terraza es agradable cuando acompaña el tiempo. Lo reservaría como base de montaña sencilla y económica, más que por sus instalaciones de ocio.